Este blog forma parte del proyecto narrativo Lo que Cuenta Es la Verdad, bajo la dirección del maestro Sandro Cohen dentro de la materia de Redacción Universitaria del departamento de Humanidades, División de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana

domingo, 7 de abril de 2013

Estoy de regreso


Mi historia se retoma en este punto, creo que la rutina volverá a mí. Hace unos minutos de haber regresado y ya tenía cosas en la mente de nuevo.

Esto es algo que escribí en mi regreso de vacaciones:

¿Qué le ha pasado a la gente? Desde que regrese las personas han cambiado conmigo, sobre todo las que son importantes para mí.
¿Te ha pasado? Que te vas de viaje y, de regreso, ya nadie se acuerda de ti. A mí siempre me pasa…
Conseguiré una pareja, un perro, iPhone, trabajo, un negocio, una casa, tendré buena salud, tendré pornografía cara, tendré “amigos” para ir de compras, abordare un avión, comeré saludable, pero todo eso ¿Para qué me servirá? ¿Por qué no meto un tenedor en el enchufe de la luz? Es una muerte más rápida. La vida no se trata ni de cosas materiales ni de dinero ni de poder. Simplemente, el ser humano está en busca del amor desde que nace, pero en ciertos puntos de su vida se encuentra totalmente solo.
A veces todo es muy triste. Mis recuerdos me invaden y hasta pensamientos futuros que podré decirles a todas esas personas que me hacen mierda. Es en ese momento cuando me doy cuenta de que no existe forma de huir a la soledad y menos sustituirla por una pareja. 
Mi teoría es: “Si no tienes novia no tienes sexo, y si tienes novia son puros problemas.” 
Yo podría decirle a alguna mujer “Hola mi amor”, “Te amo”, “Mil besos”, pero ella con solo decir “Hola”, “Ok”, “Gracias”, arruinaría toda ilusión de saber que me ama o que soy importante.
¿Te ha sucedido?
¡Dime que sí amigo! Dime que no soy el único al que le pasa esto. No quiero pensar que no estoy hecho para el amor, cual si fuera niño de secundaria. No quiero seguir sentándome solo en el sofá.

En ese momento, llegó Mario a darme la bienvenida y me menciono que ese día teníamos una tocada a las 21:00 horas. Afortunadamente, nos pagarían en efectivo y con alcohol…

lunes, 25 de marzo de 2013

Momento de terminar ciclos


Desperté recostado en el suelo del departamento a las 10:30 horas. Estaba todavía drogado porque todo me daba vueltas y solamente recordaba que la noche anterior estuve fumando marihuana solo. En mi departamento parecía haber pasado un tornado por las camas distendidas, platos rotos, ropa regada por todos lados y hasta mi televisor destruido en el suelo ¡Rayos todavía no terminaba de pagarlo! Estaba arto de tanta estupidez que hacía. Me vestí, con la poca ropa que encontré limpia, y me fui al trabajo. Llegue al edificio de mi trabajo con una hora de retraso y el jefe estaba esperándome en el reloj checador. Lo saludé cordialmente como todos los días y en el momento que saque mi tarjeta para checar, me pregunto ¿Por qué hasta estas horas? No supe que decirle, además apestaba a alcohol y marihuana, no creo que existiera una excusa para salvarme. El me vio de pies a cabeza y me gritó ¡Estas despedido! Yo, indignado, pensé en muchas formas de insultarlo, pero preferí darle las gracias y me retire sin decirle nada.

Perdí mi trabajo y mi departamento estaba hecho un desmadre. Lo único bueno hasta ese momento fue encontrar, en la bolsa de mi mochila, un boleto para viajar a Veracruz. Últimamente, me habían sucedido cosas que me afectaban bastante emocionalmente y esa era la oportunidad para alejarme de todo un momento y reflexionar sobre como cambiar totalmente mi vida. Llegando a mi desordenado departamento, me preparé ese famoso chocolate de mi abuela que me gusta tanto. En esos momentos es cuando vi observé mi alrededor y decidí hacer algo por mi vida. Empecé con tirar todas mis drogas ocultas en el departamento y recogí mi ropa regada para meterla en una maleta que tenía guardada de la ocasión que me mude con Mario. Llamé a mi mamá y le conté lo que estaba por hacer. Ella solo me dijo ¡Cuídate mucho! Y sonreí cuando la escuché darme su bendición como en los viejos tiempos de mi feliz niñez. Me despedí de ella, colgué y empecé a escribirle en un recado a Mario lo sucedido, para que no piense que lo dejare solo con la renta.

Mañana partiré hacia Veracruz a comenzar mi nueva vida. Con la escuela no tendré problemas porque no me voy por mucho tiempo y además ya casi termina el trimestre. Estoy decidido en estudiar más para dedicarme algún día a escribir mis pensamientos, historias y seguir con este diario. Nos estaremos leyendo pronto mi amigo…

domingo, 17 de marzo de 2013

Aceptamos el amor que creemos merecer

Solamente una mujer que su vida sea un relajo, me aceptará. No he tenido muchas novias en mi vida y la razón es porque no soy un buen novio. No soy detallista, romántico, y soy un drogadicto. Con estas cualidades mi media naranja no me aceptará, a menos que sea una vagabunda. En mi experiencia, muchas veces la gente buena tiene relaciones con personas malas y en mi caso yo sería la persona mala, pero ¿Conozco gente buena? La última relación sentimental que tuve fue, descrita en una sola palabra: Enfermiza. Eran muchos celos, prohibiciones y sexo ¿Quién no ha tenido una relación así? La mayoría de la gente que conozco ha pasado por una relación de esas características y lo peor es que a pesar de saber que está mal seguimos ahí, pero no por amor, sino, por costumbre. Supongo que existe una razón para esta hipótesis: Aceptamos el amor que creemos merecer.

Conocer más gente no es mi fuerte. Soy un chico callado, a mi parecer, es una cualidad buena porque puedo observar a todos creyendo que nadie me nota y eso me gusta. Tampoco soy muy social y usualmente, cuando alguien me habla, no sé qué conversar. Entonces ¿Cómo carajo voy a conocer gente nueva? Ese es mi gran problema.

Entre mi universidad, mi trabajo y mi banda no tengo mucho tiempo para pensar en tener una relación con alguna mujer. La mayor parte del tiempo me dedico a ensayar con mi banda en la azotea del edificio donde alquilo mi departamento. Nosotros tocamos rock alternativo y usualmente, cada ocho días nos invitan a fiestas para tocar. Próximamente sacaremos un disco, ya que un conocido nuestro, dueño de una disquera, nos escucho y nos invito a grabar. Ese sería un gran paso hacia mi sueño: que la gente escuche mi música. En estos tiempos la música mexicana es totalmente plástica. Ya nada es como en los años 70’s con el rock de protesta como en Avandaro y en los 80’s con las perfectas canciones de Caifanes y los argentinos de Soda Stereo. Tal vez este mencionando bandas muy comerciales, pero ese es el camino que queremos tomar como banda.

domingo, 10 de marzo de 2013

¿Quién me aceptará?

Fue emocionante ver de nuevo a toda mi familia reunida en casa de mi abuelita. Lamentablemente, no fue un momento muy divertido. Lo mejor de todo fue ver de nuevo a mi mamá. Tenía tres años sin verla. En el momento que llegué escuché sus ruidosos gritos desde la cocina. Siempre ha sido muy escandalosa, pero también cariñosa. Cuando llegó hasta donde yo estaba me abrazo fuertemente y me pregunto: ¿Cómo estas mi niñote? Siempre me gusto que me dijera así. Platicamos mucho tiempo, principalmente de mis estudios. Al día siguiente del funeral, regrese a mi departamento.
Recordé que debía asistir a la cita del DIF. La cita era a las 8 horas y yo estuve puntual. Una mujer desconocida gritó mi nombre y me llevo a un cubículo donde se encontraba la chica que me había citado ese día. Algo en ella se me hizo conocido, como si ya la hubiera visto antes. Ella llevaba un niño en brazos, pero ¿Qué tiene que ver conmigo? Resulto que, según ella, yo soy el padre. Estuve callado todo el tiempo, escuchando lo que me tenían que decir. Al final, les dejé claro que si en verdad ese bebé era mío, ella tenía que demostrarlo y así me haría responsable. Salí un poco molesto de ahí, pero sé que hice lo correcto.
Creo que te he platicado muchas cosas depresivas. En mi clase de Doctrinas Políticas y Sociales me dejaron leer El Príncipe de Nicolás Maquiavelo y debo decir que lo poco que he leído me ha encantado. Aunque antes no me gustaba leer ni una revista, ahora me declaro fan de la lectura. Mi vida parece estar en un total desorden, pero cuando me sumerjo en una lectura, puedo desconectarme un momento de la realidad y dejar de preocuparme de tantos problemas en la “superficie”.
Fue un día muy agitado, pero me sirve mucho desahogarme contigo. Ahora lo que más necesito es una taza de chocolate caliente, ese que mi abuela solía hacerme cuando me notaba preocupado o distante. Hace 3 años que vivo solo y no sabes lo difícil que es enfrentar mis problemas sin poder llamar a mi mamá o a mi abuelita, pero he pensado que una pareja es la solución ¿Quién me aceptara con toda mi vida echa un relajo?

domingo, 3 de marzo de 2013

Un día gris


Este será un día más en mi hermosa universidad. Pensé con el único anhelo de estar en mi clase de Redacción Universitaria. Te platicare que este es mi primer trimestre en una nueva carrera. Llevo, aproximadamente, un año en la universidad pero estaba en una ingeniería. Muchos me hacen la misma pregunta ¿Por qué razón te cambiaste a una licenciatura? Podría dar una explicación con detalle de mis razones, pero la única respuesta que les doy es Porque no me gusta la química. La verdad, no me retracto de haberme cambiado de carrera y menos por los bueno maestros que tengo.
Lamentablemente, no fue un buen día para mi. En el transcurso de mi tercera hora recibí una noticia que me afecto mucho emocionalmente. “Tu bisabuelita acaba de fallecer” Decía el mensaje de texto mandado por mi mamá exactamente a las ocho de la mañana. Ella tenía tan solo 93 años. Murió muy joven. Hace un mes aproximadamente falleció mi bisabuelo, y en esos casos mi madre dice: “Cada que muere alguien, se lleva a dos más”. Espero que el próximo en la lista no sea yo.
Después de cumplir con la asistencia a clases, me dirigí a mi hogar mas no tenía conciencia de que me esperaba otra sorpresa. Debajo de la puerta de mi departamento, se encontraba un papel con mi nombre escrito. ¡Maldición! Tal vez, este no era mi día. El dichoso papel mencionaba que era solicitada mi presencia en el DIF (Desarrollo Integral de la Familia). Tres preguntas se generaron en mi mente ¿Para qué me quieren en ese lugar? ¿Qué carajo hacen en el DIF? ¿Quién me mando ese papel?
Me preparé para ir a ver el cuerpo de mi bisabuelita. Sera el momento de ver de nuevo a toda la familia. No me gustan esos momentos cuando muere alguien, porque se siente un ambiente de nostalgia y me hace sentir incómodo. Tenía muchísima tarea, una cita con el DIF y acababa de fallecer mi bisabuelita; definitivamente ese no era mi día. Escribí una canción respecto a todo lo que me estaba pasando, pero la verdad no la grabaré ¡Que flojera! Lo único que quería era tomarme un vaso de whisky en las rocas.
Avisé a mis profesores que no podría asistir a sus respectivas clases el día siguiente y partí hacia la reunión nostálgica de mi familia.

domingo, 24 de febrero de 2013

Mi único escape


Ya pasó aproximadamente una hora y media desde que desperté. Seguía tratando de recordar lo sucedido el día anterior, pero el dolor tan intenso de cabeza que tenía no me dejaba pensar. Fue en ese momento que la mujer recostada a lado mío despertó. Mientras mí mirada estaba concentrada en sus perfectos senos, empezó a hablar con Mario. Mí compañero parecía conocerla muy bien, pero no les prestaba mucha atención. Como cada mañana, fui a la cocina para prepararme una taza de chocolate caliente. En ese momento Mario se levanto del piso y fue al baño para expulsar lo poco que le sobraba en el estomago. Mientras tanto la joven semidesnuda agarro una camisa mía y se la puso: ¡Eso es tan sexy! Le pregunte su nombre, descaradamente. Ella se llama Mariana. A mi parecer, es un nombre muy tierno y no parecía ir con su personalidad. Le ofrecí una taza de chocolate, pero ella se acerco a mí solo para abrazarme. Aunque el olor de su cabello era muy dulce, la empuje y la mire fijamente a los ojos preguntándome ¿Porqué?  Tal vez mi reacción, no fue la correcta y menos por qué la mayoría de las mujeres son muy sentidas. Si acaso ella pensaba que por haber pasado una noche juntos, ya teníamos una relación sentimental ¡Estaba muy equivocada! Aunque, si soy sincero, algo en ella me hacía sentir cómodo, y que  la conocía de tiempo atrás. Me relaje y tome asiento en el sofá de la sala. Cuando ella se iba a acercar a mí, Mario salió del baño y empezó a platicar sobre la buena noche que habíamos pasado con la banda. Yo en ese momento solo quería estar solo y pensar detenidamente ¿Cuánto tiempo voy a seguir con esta vida? Fue cuando me puse una chaqueta y me salí para caminar entre las calles del tan amado Distrito Federal.
Como notaras, soy una persona que reflexiona mucho sobre las cosas que pasan. No soy el tipo de músico que aparenta ser desarreglado, oler mal, y que no quiero hacer nada de mi vida. Me encanta la música, pero se de antemano que eso no me dará de comer para siempre. Por esa razón voy a la escuela y curso una carrera. Mientras caminaba recordé que al día siguiente se terminaba mí fin de semana, por lo tanto, había que arreglar mis útiles. La universidad, mi carrera y las clases son mí único escape para despejar mi mente que se encontraba llena de cuestiones y confusiones.

domingo, 17 de febrero de 2013

Una noche con lagunas

Desperté exactamente a las 5:00 horas de la madrugada. Recostado en mi cama del departamento en el que estoy rentando, con un dolor de cabeza horrible. No recordaba absolutamente nada que no fueran cosas importantes como mi nombre completo, mi familia, mis estudios, y que día de la semana era. Observé mi contorno para saber que había sucedido. Fue el momento preciso en el que se genero una pregunta en mi mente ¿Qué carajo paso anoche? 
A mi lado, recostada boca abajo, se encontraba una joven en paños menores. Claramente no tenía noción de que horas eran. Empecé a estudiarla poco a poco. Cabello largo y rubio, con piel lisa y blanca, sus brazos cortos y manos chicas. Lo que ya había notado desde un principio era su hermoso cuerpo que poseía. La moví y le grité con la intención de despertarla. Aunque mis intentos fueron en vano, logre despertar a mi compañero de habitación: Mario. Se encontraba debajo de cinco botellas de Whiskey, condones regados en el piso, cientos de latas de cerveza y dos bolsas de marihuana. Parecía que habíamos pasado, de nuevo, una noche de diversión con nuestra banda de Rock.
Cada que paso una noche de destrucción total con la banda, siempre me vienen a la mente recuerdos de la infancia. Ideologías que mis padres querían imponerme. Mi hermosa madre y su familia son de la idea que la respuesta a todo es: Dios. Aunque no soy creyente, por ellos estoy marcado como católico. Mi padre un sujeto muy firme, estricto y con bastantes canas, de las cuales yo le he causado la mayoría. Recordé las muchas veces que los he decepcionado. Nunca fui el hijo que ellos esperaban. Deseaban un hijo tal vez presidente o maestro, pero a mí lo que me gusta es la música. Por esa razón, tengo un trabajo de medio tiempo con el que mantengo mis estudios. Mi compañero y yo rentamos un departamento con una recamara, en el que esta incluido el baño.
A pesar de mis recuerdos sobre la infancia, y que parecía haber pasado una noche magnifica. Tenía muchas cuestiones en mi mente surgidas de noches pasadas y que me estaban intrigando: ¿El estar drogado me hacia feliz? ¿Tomar alcohol cada noche, incluso el día, me llenaba emocionalmente? Y, tal vez la más importante ¿Qué estoy haciendo de mi vida?