Desperté recostado en el suelo del departamento a las 10:30
horas. Estaba todavía drogado porque todo me daba vueltas y solamente recordaba
que la noche anterior estuve fumando marihuana solo. En mi departamento parecía
haber pasado un tornado por las camas distendidas, platos rotos, ropa regada
por todos lados y hasta mi televisor destruido en el suelo ¡Rayos todavía no terminaba de pagarlo! Estaba arto de tanta
estupidez que hacía. Me vestí, con la poca ropa que encontré limpia, y me fui
al trabajo. Llegue al edificio de mi trabajo con una hora de retraso y el jefe
estaba esperándome en el reloj checador. Lo saludé cordialmente como todos los
días y en el momento que saque mi tarjeta para checar, me pregunto ¿Por qué hasta estas horas? No supe que
decirle, además apestaba a alcohol y marihuana, no creo que existiera una excusa
para salvarme. El me vio de pies a cabeza y me gritó ¡Estas despedido! Yo, indignado, pensé en muchas formas de
insultarlo, pero preferí darle las gracias y me retire sin decirle nada.
Perdí mi trabajo y mi departamento estaba hecho un desmadre.
Lo único bueno hasta ese momento fue encontrar, en la bolsa de mi mochila, un
boleto para viajar a Veracruz. Últimamente, me habían sucedido cosas que me afectaban
bastante emocionalmente y esa era la oportunidad para alejarme de todo un
momento y reflexionar sobre como cambiar totalmente mi vida. Llegando a mi desordenado
departamento, me preparé ese famoso chocolate de mi abuela que me gusta tanto.
En esos momentos es cuando vi observé mi alrededor y decidí hacer algo por mi
vida. Empecé con tirar todas mis drogas ocultas en el departamento y recogí mi
ropa regada para meterla en una maleta que tenía guardada de la ocasión que me
mude con Mario. Llamé a mi mamá y le conté lo que estaba por hacer. Ella solo
me dijo ¡Cuídate mucho! Y sonreí cuando la escuché darme su bendición como en los viejos tiempos de mi feliz niñez. Me despedí de ella, colgué y empecé a escribirle en un recado a Mario lo
sucedido, para que no piense que lo dejare solo con la renta.
Mañana partiré hacia Veracruz a comenzar mi nueva vida. Con
la escuela no tendré problemas porque no me voy por mucho tiempo y además ya
casi termina el trimestre. Estoy decidido en estudiar más para dedicarme algún día
a escribir mis pensamientos, historias y seguir con este diario. Nos estaremos
leyendo pronto mi amigo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario